Cinco prácticas para mejorar el perfil en LinkedIn y otras cinco que debes evitar

Con el anuncio aún reciente de LinkedIn de haber alcanzado los 500 millones de usuarios a nivel mundial, la experta Gina Aran, profesora colaboradora del máster de Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la UOC, ha facilitado diez recomendaciones para mejorar nuestro perfil y sacar un mejor partido a las más de 10 millones de ofertas de empleo activas en esta red profesional y a las más de 9 millones de empresas presentes en la misma.
por: Recursos Humanos RRHH Press.
 
Buenas prácticas para mejorar el perfil
1. Tener un perfil bien completado. No es conveniente tener el perfil de cualquier manera. Hay que cuidar todos los detalles para que el perfil destaque por encima de los demás e ir actualizándolo con información relevante y, sobre todo, convincente. Aran destaca la importancia de “fijarnos en todas las secciones que ofrece”.
2. Utilizar palabras clave o keywords relacionadas con nuestro ámbito profesional. Esta es una de las herramientas más utilizadas por los responsables de selección para encontrar candidatos. Los reclutadores dedican muy poco tiempo a cada perfil y es importante que te encuentren fácilmente. Una estrategia puede ser combinar al menos el castellano y el inglés. Además, en la descripción hay que poner la profesión.
3. Mantenerse activos. El perfil ha de ser dinámico, lo que supone publicar regularmente y participar en grupos afines.
4. Cuidar a los contactos comentando, recomendando, conversando, validando, agradeciendo o presentándolos entre ellos. Así se construye una buena red de contactos.
5. Compartir información profesional relevante. No incluyas información personal ni sobre tus aficiones. Es importante no confundir nuestra identidad personal con la profesional.
Malas prácticas que hay que evitar
1. Tener un perfil sin foto es poco recomendable, porque es fundamental para que los contactos nos puedan identificar. Ahora bien, no puede ser una foto cualquiera: evita poner imágenes en las que estemos en contextos poco formales o lúdicos, incluyendo fotos con la pareja o la familia.
2. Enviar invitaciones de contacto impersonales. Es mejor buscar intereses en común con la persona con quien te gustaría establecer contacto para poder enviar mensajes más personalizados.
3. Vender tu producto o servicio justo después de que te hayan aceptado la invitación. Ofrece una mala imagen.
4. Generar correo basura y enviar mensajes a los contactos ofreciendo cualquier producto de manera masiva produce el efecto contrario al buscado: en vez de generar la atención del contacto, normalmente provoca que se borre el correo sin leerlo siquiera.
5. Las recomendaciones de otros contactos aportan un valor añadido al perfil, sobre todo si son antiguos jefes, pero no es conveniente pedir a desconocidos que te recomienden, podrías vincularte a personas con mala reputación.
Cambios en LinkedIn
A principios de este año LinkedIn incorporó algunos cambios en el formato, que hacen la plataforma más parecida a una aplicación móvil. En este nuevo diseño se han eliminado algunos elementos, como la opción de búsqueda avanzada o la sección Alumni para buscar antiguos compañeros de estudios. El extracto ahora está en el recuadro principal y, por defecto, solo se ven dos líneas del texto, por lo cual ahora son “más estratégicas”, destaca Gina Aran.
En el nuevo formato también se da más importancia a la actividad reciente; la experiencia solo aparece desarrollada, por defecto, la primera, y las aptitudes ya no se ven todas, sino que se destacan solo tres, y de manera menos visual.
Además, las recomendaciones se han reubicado, y ya no están bajo cada experiencia, sino que están todas al final. Se ven tanto las recomendaciones que hacemos como las que recibimos, lo cual “promueve que estemos más activos recomendando”, explica Aran.

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